En México existe un evidente acoso del presidente al INE que busca acabar con años de logros en materia electoral.

En México existe un evidente acoso del presidente al INE que busca acabar con años de logros en materia electoral.

El acoso que vive el instituto Nacional Electoral en México por parte del presidente de la república y de su partido político, busca acabar con este organismo y retroceder con años de esfuerzos y logros de todos los mexicanos por tener órganos electorales eficientes, sembrando incluso de forma anticipada la idea de un “fantasma de fraude electoral” para lograr estos fines.


Lo anterior, se evidencia en momentos fundamentales de decisiones por parte del INE, que supuestamente afectan al Movimiento de Regeneración Nacional y que han provocado la “cólera presidencial” que no acepta el que organismos independientes no sigan sus dictámenes.
Especialistas en el tema electoral convocados por México Justo.org AC a su mesa de dialogo ¿Qué impacto tiene la democracia de cara a las elecciones más grandes en la historia de Mixco? afirmaron que las elecciones libres se deben a que México tiene una institucionalidad y una normatividad que las hacen posibles, lo que debe protegerse a toda costa.
José Woldenberg, académico de la UNAM, reconoció que tiene temor de que Morena tenga los votos suficientes en la cámara de diputados para que intente “volver al pasado” en materia electoral y afirmó que si en algún terreno es necesario un organismo autónomo es precisamente en el de las elecciones, en el cual ni el gobierno ni su partido saben aquilatar lo construido, paradójicamente siendo ellos los beneficiados de ese sistema en el proceso electoral del 2018.
“Basta escuchar al presidente para saber que se trata de una personalidad autoritaria, a los argumentos no contesta con argumentos, a las evidencias solo contesta con nuevas evidencias, ante planteamientos no se atreve a poner nuevos planteamientos, porque no los hay, lo que hace es descalificar con adjetivos; no están acostumbrados a la negociación y si va a haber negociación en el congreso es porque el número impone esa condición ya que no tienen vocación ni de escuchar”.
El académico aseguró que, las ocho reformas que se han logrado a la ley electoral en México han sido promovidas por los partidos que en su momento fueron oposición, por lo que en caso de que después de las elecciones se pretenda una más, sería la primera en que se haría desde el gobierno.
El riesgo es tener un gobierno que no comprende que en democracia no se tienen elecciones si no son reguladas, dirigidas y vigiladas por organismos autónomos y esas condiciones no son del agrado del presidente de la república.
Woldenberg afirmó que México es un país tan plural que, ya no cabe bajo el mando de un solo partido ni una sola ideología, por lo que no habrá “ningún exorcismo que pueda conjurar esa pluralidad”.
Por su parte Fernando Ojesto, consultor en materia electoral y además académico de la UNAM, afirmó que las tensiones entre el presidente de la república y las autoridades electorales son un gran riesgo para la democracia, debido al deseo de eliminar a las autoridades incluso argumentando anticipadamente el riesgo de un fraude electoral en contra del partido en el gobierno.
Inventar este “fantasma de un fraude”, y sugerir por parte de algunos miembros de Morena que las elecciones vuelvan a ser organizadas por la Secretaría de Gobernación es parte de un escenario de declaraciones que a lo largo de los meses han generado un clima de tensión en el proceso electoral que incluso ha llegado a una creciente violencia física en diversas zonas del país
Aseguró que la falta de compromiso democrático de funcionarios y candidatos han generado polarización, cuando el reto en el país es hoy la construcción de ciudadanía y de elecciones fundamentadas en el rol protagónico de los ciudadanos.
Advirtió el riesgo en México de un regreso al presidencialismo hegemónico en donde el poder ejecutivo mande y se debiliten las instituciones, lo que revela que la democracia puede ser aún muy débil y es necesario procurarla de forma constante.
En tanto José Buendía, periodista y analista político, afirmó que México llegará a un proceso electoral bajo fuertes tensiones, en el que hasta el momento han fallecido 88 candidatos en 22 estados de la república y de los cuales el 75% eran aspirantes de la oposición.
Afirmó que las denuncias de fraude desde la conferencia mañanera no sólo contribuyen a deslegitimizar el proceso electoral, sino que hacen más vulnerable a la gente en este entorno y afirmó que el riesgo mayor es no conocer cual podría ser el “orden que propondrá” el ejecutivo o la mayoría en el congreso en materia electoral una vez concluidas las elecciones.
El analista afirmó que, a tres años después de su derrota, los partidos de oposición no han sabido reconocer sus errores y establece con eficiencia una estrategia que le permita consolidarse como una sólida propuesta de alternancia.
Finalmente, Adriana del Rosario Báez, consultora y académica de la UNAM hizo una detallada radiografía de la participación de las minorías en el proceso electoral de este domingo, así como del escenario de violencia que se vive en el país entorno a la votación.
Enfrentamos unos procesos electorales muy polarizados que incluso reducen a dos las opciones políticas en juego, además los ataques constantes se convierten en una preocupante amenaza a la institucionalidad democracita y a la estabilidad política.
El objetivo debe ser pugnar por proteger la autonomía del organismo que coordina las elecciones y por una menor intervención de los partidos en estos procesos.
Juan Carlos Pérez Góngora, presidente de México Justo, hizo énfasis en la importancia de las elecciones intermedias, mismas que regularmente tienen un porcentaje de votantes menor y aseveró que un nivel de votación superior al 60% del padrón sería un número muy adecuado para este seis de junio.
Genaro Góngora Pimentel, presidente del consejo académico de México justo dió la bienvenida a los participantes de a esta mesa de diálogo.

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